
El uso del chupete durante la primera infancia aporta muchos beneficios a los más peques: los ayuda a conciliar el sueño y los calma, reduce el riesgo de muerte súbita y minimiza el mal hábito de chuparse el pulgar. Sin embargo, si este no se retira a tiempo, a partir de los dos años, los niños pueden correr el riesgo de sufrir malformaciones orales.
La Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO) afirma que el chupete no provoca malformaciones orales siempre y cuando se retire antes de que los niños cumplan los dos años.
Los dientes centrales inferiores pueden desviarse hacia adentro y los superiores a separarse y a sobresalir hacia afuera.
A pesar de que el chupete tiende a descolocar los dientes, estos vuelven a posicionarse correctamente cuando interrumpimos su uso. De esta manera, antes de los dos años, no da lugar a que se produzcan deformaciones óseas importantes y/o malformaciones de la articulación temporomandibular que puedan modificar las arcadas dentales.
Si tienes alguna duda sobre el uso del chupete o sobre cualquier otro aspecto de la salud bucodental de tus peques, puedes ponerte en contacto con nosotros.
Son consejos que os damos desde Morillo García Dental